Archivo de la etiqueta: vid

Sin buena uva no hay buen vino…poniendo en valor la viticultura.

El vino es para much@s un producto familiar del que sabemos que se obtiene de la uva  ¿verdad? pero es importante que conozcamos que sin buena uva no puede haber buen vino… al menos, de forma natural 😉 Por ello, es imprescindible un esmerado cuidado de la viña y una tutela constante de todas y cada una de las etapas del proceso de crecimiento del ciclo de la vid

Con este post queremos que conozcáis este ciclo cuyo resultado final depende, en gran medida,  del trabajo en el campo, el trabajo que realizan muchos hombres y mujeres y que hicieron, hacen y harán de la viticultura su profesión … sin este trabajo,  no  podríamos disfrutar, finalmente,  de un buen vino en la copa… ¡¡Va por tod@s ell@s!!

En este esquema tenéis las fases principales del ciclo vegetativo de la vid , un proceso cuidadosamente controlado por estas mujeres y hombres viticultores

ciclo-vegetativo-de-la-vid_wewine_wineandtwits

En pleno invierno, la vid  permanece dormida, sin hojas ni otras partes verdes, y no encontramos ni  flores ni frutos. Es en este proceso de “parada invernal”  cuando se realiza  la poda de la vid (poda de invierno) para equilibrar la producción futura de uva y adaptar y preparar la planta para su cultivo (por si no lo sabéis en su estado natural, la vid es un liana trepadora cuyas ramas –los sarmientos -pueden alcanzar 30 metros de longitud).  La poda, como veis,  limitará así el desarrollo de la vid y ayudará a controlar la calidad y cantidad de su uva -para garantizar un mejor vino- De noviembre a marzo, como si de un embarazo se tratara la planta permanecerá en letargo. En los meses de noviembre y diciembre se suele abonar el terreno para garantizar el reposo adecuado de la viña…

Como ya os contamos en alguna ocasión los seres humanos no somos tan distintos del vino y, al parecer, tampoco lo somos de la vid 😉

Durante el letargo de la planta, el viñedo aparece sin hojas ya que sólo así podrá soportar las bajas temperaturas y las condiciones atmosféricas adversas. Durante este periodo, la cepa es un tronco pelado sin brotes ni parte vegetal. Durante estos meses, se continuarán podando las vides, con el objetivo de prepararlas para la germinación y cultivo que se reiniciará durante la primavera. Esta etapa del ciclo de le vid es vital para asegurar la calidad del fruto ya que cada cepa requiere de un cuidado personalizado. A finales de febrero, asimismo, se iniciará el proceso de plantación de las nuevas vides.

Allá por el mes de marzo, cuando la temperatura media pasa de los 9-10ºC, y el suelo empieza a calentarse, unas hormonas contenidas en las raíces empiezan a activar el metabolismo de la planta. La cepa sale de su letargo y marca el inicio de “una nueva vida” … con el paso de  savia desde las raíces hasta las partes aéreas de la planta se pueden observar en todos los cortes de la poda y heridas del tronco y de los brazos, unas gotas transparentes e incoloras que se asemejan a lágrimas … es lo que se llama el  lloro de la vid… lloros que cesan al recubrirse los cortes y heridas … como a nosotr@s cuando nos “curan y abrigan” … ¿lo veis? nos parecemos también a la vid!!

Conforme la temperatura diurna vaya en aumento y sin excesivos fríos nocturnos, la planta empezará a crecer gracias a las reservas acumuladas en las raíces y en el tronco. Las yemas comenzarán a hincharse y a desarrollarse para pronto brotar. De estas pequeñas yemas nacerán los nuevos sarmientos, sus hojas, sus flores y, posteriormente, sus frutos … ¡¡emocionante!!

A principios de abril, el viticultor debe limpiar las hierbas de las viñas, atar los sarmientos y seleccionar cuáles se dejarán crecer para dar vida a la nuevos racimos. Los primeros brotes de la vid aparecen generalmente en el mes de abril y mayo. Con la llegada de la primavera,  empiezan a germinar las viñas y aparecen tímidamente algunas hojas de la planta. El viticultor acabará de podar la viña –poda en verde- y de realizar, si así se estima, los primeros tratamientos preventivos en las cepas para combatir las plagas y enfermedades de la planta. Además, comienzan a aparecer las primeras hojas de la vid  y estamos en un momento fundamental para la planta, pues en la  etapa de  foliación se forman las moléculas de los azúcares y ácidos en las hojas de la vid, lo que condicionará el sabor de la uva y, por tanto; del vino.

Una práctica muy realizada durante este período (en el mes de mayo) es la de “espergurar”, con ella se deja única y exclusivamente en los pulgares de la poda los brotes que van a ser necesarios, favoreciendo así su crecimiento.

Entre finales de mayo y principios de junio, llega el momento en el que aparecen los embriones de las flores  –floración de la vid-  que posteriormente darán lugar a los granos de las uvas que formarán los racimos.  Como ocurre con la mayoría de las plantas, en esta etapa hay que prestar especial atención a las condiciones climatológicas:  procurar proteger a la vid de la lluvia y asegurarnos de que le llegue el sol suficiente para que se alimente y pueda crecer.

Curiosamente, la floración de la vid marcará el inicio de la vendimia y también el volumen de la cosecha. Por ejemplo, si la vid florece pronto, tendremos una vendimia temprana. Durante esta etapa de floración-cuajado, si es necesario, se continua con los tratamientos fitosanitarios.

Hacia finales de junio y principios de julio, las flores empiezan a dar frutos (fructificación) , frutos de un color muy verde debido a su carga de clorofila. Si se considera que la vid está muy cargada, se puede proceder a realizar lo que se conoce como vendimias en verde  -eliminar parte de los racimos jóvenes-.

El fruto tiene que madurar durante el verano. El viticultor no toca demasiado el fruto, lo deja madurar controlando que tenga un buen crecimiento. Es durante el verano cuando se produce el envero – la uva va cambiando de color hasta llegar a su tonalidad final-. En las uvas blancas, el color pasa del verde al amarillento y en las uvas tintas, estas van adquiriendo un color rosado que poco a poco se irá oscureciendo. Con el objetivo de ajustar el rendimiento de la viña (si el vigor no ha sido controlado efectivamente y hay sombreado del fruto) se debe realizar de nuevo un despunte (aclareo) y seleccionar las uvas de mejor calidad. El viticultor vacía de racimos la vid y los deja caer a los pies de la misma, contribuyendo a su abono natural.

La maduración tiene lugar entre los meses de agosto y octubre (momento de la llegada de la vendimia). Durante esta fase, la uva adquiere un sabor más dulce. Esto es debido a que durante la fotosíntesis los ácidos de las hojas disminuyen y aumentan su contenido en azúcares. Para saber si la uva está lista para ser vendimiada, el enólogo analiza y cata a diario la uva para valorar si cumple los niveles de acidez y azúcar deseados. En esta época, si venimos controlando tanto plagas como enfermedades durante todo el ciclo vegetativo de la vid, normalmente no suelen haber problemas fitosanitarioshay muchos viticultores que defienden tratamientos sostenibles y naturales-. – La principal complicación en esta época es la botrytis. Una enfermedad que pudre la uva en el caso de haber humedades debido a la lluvia por lo que si apareciese se debería  cosechar la uva cuanto antes.

Con la vendimia culmina el ciclo de la vid. En este proceso final se llevan a cabo diferentes controles para comprobar el grado de maduración de la uva y aprovechar que éste sea el más idóneo antes de comenzar con su recolección. Se trata de un proceso muy laborioso, especialmente si se lleva a cabo de forma manual, donde interviene un numeroso equipo de recolectores que son los responsables de transportar las uvas hasta las tolvas –o recipientes metálicos de recepción de uva ubicados a la entrada de la bodega– para poder iniciar el proceso de elaboración del vino: despalillado, prensado (antes de la fermentación en los blancos y rosados y después de la fermentación en los tintos), remontado (en los tintos), fermentación, envejecimiento (en vinos de crianza ), tratamientos previos al embotellado y embotellado … pero eso lo dejaremos para un próximo artículo 🙂

Finalizamos este post deseando unas muy felices navidades y brindando por tod@s l@s viticultores que cuidan las viñas y garantizan la calidad de las uvas para que tengamos  buenos vinos… Chi-chin!!!

Anuncios